Nadie había visto el portal en siglos; se decía que solo aparecía cuando el sol se despedía en el horizonte y la sombra empezaba a rozar la tierra. Aquellos que lo encontraban podían cruzar al Reino del Anochecer, un mundo donde el tiempo se diluía y los recuerdos se convertían en luces flotantes.

Los Mediadores le explicaron que el Reino del Anochecer no era un lugar de muerte, sino un depósito de lo que la luz dejó atrás. Cada recuerdo allí almacenado podía ser liberado de nuevo al mundo de los vivos, pero solo si quien lo llevaba consigo comprendía su verdadero valor.

Using the Portal Mediadores offers several strategic advantages:

En el corazón de la antigua cordillera de Zúrich, donde los picos se pierden en la niebla y los ríos cantan a la luz moribunda del día, se erguía una caverna de piedra negra como el azabache. Los ancianos del valle la llamaban La Garganta del Crepúsculo , y en sus profundidades, según la leyenda, se encontraba el .

Lía sintió que cada palabra resonaba en lo más profundo de su ser. Recordó a su madre, fallecida cuando ella era niña, y el deseo de volver a sentir su abrazo. Recordó también los sueños de su abuelo, quien había intentado abrir el portal años atrás sin éxito. Todo aquello la impulsó a aceptar la travesía.