The Girl Who Ate Everything

El doblaje de Dora dejó una huella imborrable en la industria. Demostró que el público infantil latinoamericano estaba listo para consumir contenido que exigía un esfuerzo cognitivo (aprender inglés) mientras se entretenía.

El doblaje de Dora la Exploradora es un caso de estudio perfecto de cómo la localización puede mejorar el producto original. Al transformar a Dora de una maestra de español para anglosajones a una maestra de inglés para latinos, el doblaje no solo tradujo palabras; tradujo la misión del personaje, convirtiendo a la exploradora en una figura de empoderamiento cultural y educativo en tres continentes.